El cine de terror actual me parece decepcionante. Cuando no se hacen remakes de películas japonesas de terror (que, a su vez, se copian a sí mismas), se ruedan cosas como Saw (todavía no acabo de entender el éxito de estas películas más bien aburridas), nuevas entregas de La Matanza de Texas (que, en el fondo, son la misma película con otros actores) o refritos como Van Helsing o Underworld, que mezclan personajes en un cóctel poco sabroso (exceptuando a Kate Beckinsale, la única razón por la que disfruto de Underworld).

Pero Dawn of the Dead de Zack Snyder sí merece la pena. El comienzo de la película es de lo mejorcito que ha dado el cine en los últimos años, pero no sólo eso, sino que es una película imprevisible, cosa inaudita dada el manido argumento que suelen incluir las películas de zombis. Por no mencionar el sutil sentido del humor que trae, ausente de la mayoría de películas del género recientemente (¿realmente deben estar todos los personajes de Underworld con esa cara de palo?) y los efectos, casquería nada fina (como debe ser.)

Snyder puede convertirse en uno de los directores favoritos del género fantástico, con sus nuevos proyectos, Los 300 y Watchmen.