Cartel de Gilda“Te interesa saber lo mucho que te odio? Te odio de tal modo que buscaría mi perdición para destruirte conmigo.” Es el resumen perfecto de Gilda, una película donde el odio entre la bella protagonista y Johnny Farrell se palpa en cada secuencia. ¿Qué pasó entre ellos? No lo sabemos exactamente, pero lo intuimos.

Gilda es el prototipo de mujer fatal, la perdición de los hombres que se acercan a ella. Bella, encantadora y sensual, pero al mismo tiempo manipuladora, caprichosa y frágil (“hago lo que quiero cuando quiero”). Un personaje que hoy sería la protagonista de un vulgar culebrón, pero que en manos del Hollywood de la época dorada se convirtió en una de las mujeres emblemáticas de la historia del cine.

Gilda es una película apasionada como sus protagonistas, una pasión aparentemente contenida que sólo se refleja en las miradas y en unos diálogos sin estridencias, pero que estalla en cada secuencia en la que Gilda y Johnny aparecen juntos. El amor y el odio nunca estuvieron mejor reflejados que en este extraordinario y legendario film, sólo posible en el Hollywood de la época.